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De la inversión a la acción: CRECCU, educación financiera y desarrollo de los comercios tradicionales.
Agustín Bunster, líder del equipo CRECCU en la Región Metropolitana, cuenta cómo el capital de trabajo y la educación financiera ayudan a crecer a almacenes y botillerías del canal tradicional.
CRECCU: Educación financiera para comercios tradicionales
Mi nombre es Agustín Bunster. Hoy en día lidero el equipo de Santiago, abarcando aproximadamente el 85% de las comunas de la Región Metropolitana, desde Curacaví hasta San José de Maipo. Nuestro programa CRECCU llega a numerosas comunas con el objetivo de apoyar a almacenes y botillerías a través de capital de trabajo y educación financiera.
¿Es el capital de trabajo de CRECCU una buena herramienta para el crecimiento de almacenes y botillerías?
Definitivamente sí, cuando se utiliza correctamente. El capital de trabajo de CRECCU funciona como una palanca para que los clientes accedan al crédito del fondo, orientado por una educación financiera adecuada. Con su uso responsable, los comercios pueden rotar la mercadería de manera más eficiente, ordenar su inventario y optimizar lo que venden y lo que no venden. En el fondo, el programa busca apoyar al cliente; el factor clave de éxito es el buen uso. Cuando los almaceneros aprovechan este recurso de forma adecuada, mejoran su operación y su capacidad para crecer.
¿Crecen los almacenes cuando forman parte de CRECCU y cuentan con capital de trabajo?
Sí, el crecimiento es real y constatado entre nuestros clientes. Un porcentaje significativo de quienes participan en CRECCU muestran mejoras sustanciales. Para ilustrar, llevo 5 ó 6 años trabajando con clientes que iniciaron con cupos alrededor de 250.000 pesos y hoy alcanzan cupos de 2.500.000 pesos. Este crecimiento no solo beneficia a los comercios; el área de ventas también reconoce a estos clientes, impulsando oportunidades como la adquisición de activos para el local (por ejemplo, coolers, banderas y otros equipamientos) que, en conjunto con herramientas de CRECCU, potencian su presencia en el canal tradicional y los hacen más atractivos para el mercado.
¿Qué opinas de los programas orientados al rol social, como las capacitaciones, la Masterclass y el programa Crecer Juntos que desarrollamos en CRECCU?
Considero que son elementos clave para el barrio. Las capacitaciones abren oportunidades de aprendizaje y son fundamentales no solo para el cliente final, sino también para que puedan aplicar los conocimientos en sus locales. Participar en una clase sin implementar lo aprendido no genera el impacto deseado. Por eso, para mí es crucial que los participantes no solo reciban la educación financiera, sino que la apliquen en su negocio a mediano o largo plazo. Eso es lo que facilita beneficios duraderos y medibles.
¿El año pasado CRECCU reconoció el rol social de los almacenes? ¿Tienen los almacenes un rol en sus territorios y barrios?
Los almacenes juegan un rol fundamental en su Barrio: son puntos de cercanía, ofrecen productos básicos a precios accesibles y cuentan con una amplia variedad de productos para la canasta familiar. He visto que, cuando un almacén se consolida, aporta sentido de pertenencia en la cuadra y las calles, y puede convertir su local en una pieza importante para el barrio. Un canal tradicional bien potenciado puede ser una opción muy competitiva frente a grandes supermercados, especialmente cuando está al alcance de quien vive cerca.
¿Qué te atrae del concepto de “Mejor almacenero” como concurso para nuestros clientes de CRECCU?
Me entusiasma la idea de premiar a los clientes que gestionan bien sus finanzas y su negocio. En este concurso valoramos distintos fundamentos: desde una buena calificación de pago y la rotación eficiente de inventario, hasta la capacidad de mantener al día su estado de cuenta. Además, es una oportunidad para impulsar a los comercios a activarse en redes sociales y ampliar su presencia en el barrio. Muchos locales no cuentan con herramientas para gestionar redes; el concurso puede incentivar a que adopten estas herramientas, se conecten con la comunidad y escalen su negocio de forma sostenible.
La visión de CRECCU, en síntesis
- El capital de trabajo es una herramienta de crecimiento cuando se acompaña de educación financiera y de una gestión responsable del crédito y del inventario.
- Los almacenes que aprovechan CRECCU tienden a crecer y a volverse más atractivos para el mercado, generando impactos positivos en el barrio y en su cadena de valor.
- Las iniciativas de responsabilidad social, como capacitación, Masterclass y programas de apoyo al crecimiento, fortalecen al comerciante y a la comunidad.
- El reconocimiento del rol social de los almacenes en el barrio, así como el impulso de su presencia local (incluida la adopción de herramientas digitales y de visibilidad), contribuyen a un canal tradicional más robusto y competitivo.